Yo no te pido la luna...
El momento que dura nuestro viaje por la vida en comparación a la historia de la humanidad, o del universo, no es más que un nanosegundo. Sin embargo, en los años que dura nuestra conciencia como humanos, jugamos un papel de observadores de nuestros tiempos, que nos hacen crearnos expectativas, sobre el cambio y la temporalidad de las cosas.
Menciono esto porque en lo personal, cuando era niño y adolescente tenía grandes expectativas para cambios de fondo en la humanidad. Cambios que de acuerdo a mi escala de valores, hubieran sido positivos. Ahora como un adulto de 29 años sigo teniendo ciertas expectativas que a menudo se ven frustradas. Sigo deseando ese cambio en la conciencia colectiva de la humanidad que nos lleve a mejorar la calidad de vida de todos. Un abrir de ojos masivo que nos permita dejar atrás los fundamentalismos religiosos, la discriminación de género, color y cualquier otro criterio que sea utilizado actualmente para devaluar a nuestros semejantes.
Que un día de estos me levante por la mañana, prenda la tele y escuche en las noticias que los Estados Unidos y sus máximas autoridades pidan públicamente disculpas por las atrocidades cometidas en mi país (y el resto del mundo) las cuales nos costaron 36 años de guerra, cientos de miles de vidas, pobreza y cuantas cosas más.
Y que luego, esto inspire a la iglesia católica a hacer lo mismo, y pedir perdón por las perversiones cometidas durante la inquisición, por hacerse de la vista gorda (por ponerlo suavemente) durante el holocausto, y por encubrir a los miembros de su institución que han abusado de menores.
Y que esto a su vez inspire a Fidel Castro a decir, es verdad, ya soy un viejo chocho y mi país necesita elecciones democráticas.
Para mi que no es mucho pedir. Les recomiendo este video:

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal