Mis demandas
¿Alguno de ustedes, tres incautos que cayeron por casualidad en este blog y tuvieron suficiente curiosidad como para quedarse, se han sentido alguna vez impotentes ante la inercia de la estupidez humana? ¿Cuánta porquería aceptamos día tras día? ¿Qué podemos hacer para que pare?
No se si cuando lean esto ya habrán tapado el abismo que se encuentra (desde hace meses) al bajar del puente del Periférico Norte hacia la Roosevelt, justo al final de la bajada. Cualquier persona sensata se pregunta, ¿Y por qué no lo arreglan? Es simplemente un bache, pero les aseguro que la mayoría de conductores que pasamos a menudo por allí ya aprendimos a esquivarlo, sin pensar en él, y cuando, por negligencia volvemos a caer en sus fauces, nos autoreprimimos por haberlo olvidado.
Conducimos por esa ciudad que, pese a tener al condecorado alcalde de “primer mundo” Arzú, nos deja sin opciones, vamos por un carril que de pronto desaparece, literalmente, donde los camiones que ya no pueden transitar a partir de una hora, se encuentran parqueados en las principales entradas a la ciudad, obstaculizándolas. Una ciudad que se pelea con el gobierno central y obstaculiza, berrinchudamente, las obras para ampliar el aeropuerto. Donde los policías municipales esperan al acecho en una esquina mal señalizada para multar, en vez de pararse allí para ayudar. Donde las soluciones para agilizar el transito es cerrarle las salidas.
Pero mi pregunta inicial no se circunscribe al urbanismo, ni a la Ciudad de Guatemala, ni al carácter bilioso de Alvaro Arzú, quien al menos tiene la suficiente personalidad para hacerlo criticable por unos, o admirable por otros.
Mi pregunta no tiene principio ni fin. No tengo como contestarla más que con una lista de demandas, a continuación enumeradas:
- Quiero que en las próximas elecciones haya un candidato que inspire a votar. No uno como Berger, que no quería ser presidente y que la falta de líderes lo arrastró hasta donde hoy está, logrando poco. No como Colón, que se nota incapaz de controlar a la banda de corruptos que seguro le acompañarán y que ya es odiado por la prensa y otros sectores de la opinión pública. No como Otto Pérez, populista, de mensaje violento, y marquen mis palabras, un híbrido que encarniza lo peor de Serrano y Portillo.
- Quiero que cada vez que salgo de mi casa para tomar la carretera lo haga sin miedo del camionetero que corre sin frenos, del trailero que se me deja ir encima, del narco que comete infracciones y muestra el arma, del borracho, del diputado y sus guardaespaldas que suben y bajan las luces para que todo aquel a su paso se haga a un lado y de las putas obras del Ministerio de Comunicaciones que no tienen la más mínima consideración con el ciudadano ni planificación alguna.
- Que cuando dejo mi carro en la calle lo haga con la seguridad que lo voy a encontrar allí, con sus ventanas y todo y que no me extorsione ningún cuidacarros. Que si me place salir a cenar un viernes por la noche, lo haga sin temer ser agredido por éstos y otros peligros.
- Que sea la obligación del estado velar por mi seguridad y la de todos los que acá habitamos, andar tranquilo por la calle, y en ninguna circunstancia sentir los ojos del resentimiento sobre mí porque se leer, porque desayuné hoy por la mañana o porque tengo zapatos puestos, porque he tenido algunas oportunidades y las he aprovechado como mejor he podido.
- Jamás sentirme culpable por los niños que piden dinero en la calle, quizás rabia e impotencia pero no culpa injustificada. Poder sonreír y encontrar una sonrisa de vuelta en todas partes, no los rostros de amargura que plagan nuestras calles.
- Qué Ríos Montt se vaya preso, por genocida, corrupto, loco y… ¡faltaba más razones que esas!. Que lo cuelguen de los huevos, yo compro el lazo.
- Que dejen de gastarse mi dinero y el de los contribuyentes en aparatos de alta tecnología para bloquearle la señal del celular a los presos. Que los desnuden y los agarren a manguerazos de agua fría y les quiten esas sus mierdas que no tienen que estar llamando a nadie.
- Que le enseñen a Fito Quezada la diferencia entre una pastilla anticonceptiva y una bala, que no me explico como pudo haber llegado a Cardenal con una ignorancia tan profunda. A ver que piensa si un día en vez de hostias le dan cerotes.
- Que el Vaticano indemnice a los descendientes de las víctimas de la inquisición, del holocausto y a todas las mujeres que han parido más de cuatro hijos pensando que así tendrán contento a Jesusito. Y que lo hagan hasta quedarse pobres de verdad, a ver si así pasan por el ojo de una aguja.
- Que Los Estados Unidos nos indemnicen y pidan disculpas públicamente, por haber propiciado la contrarrevolución y haber sido de los principales culpables del conflicto armado en Guatemala. Y que lo hagan igual con todos los países cuya soberanía han pisoteado.
- Que Bush comparta celda con Sadam y que Serrano y Portillo compartan celda juntos.
- Que no hayan mas fundamentalismos de ninguna denominación, que no hayan más fronteras y que se casen todos quienes así lo desean.
- Que quienes compartan algunas o todas mis demandas entre sus deseos mas preciados, no bajen los brazos, no los dejen morir y luchen, como mejor puedan por que un día sean realidad.
Que no esquiven el bache y lo olviden al instante, que les siga pareciendo descabellado que está allí, y que sepan que todos los días cientos de personas pasamos por el mismo lugar, y aunque sea por un instante, nos indignamos por el agujero y que no desaparecerá hasta que lo tapemos con nuestras propias manos o hasta que llevemos del buche a los responsables de sellarlo y nos quedemos vigilando hasta que esté compuesto.